Desmembrado, desnudo,
y de esos que lloran
y deliran por las calles
tengo el rojo corazón:
hecho pedazos.
En los recovecos de mis entrañas
ruge y clama para asesinar.
Simplemente para ser humano.
Hoy conocí al fin el blanco y el negro,
y conocí como se ve uno
parado desde el otro.
Conocí el amor,
conocí mi mundo
y destruí a alguien
que vivía dentro de mí.
Álvaro Felipe







