Sinopsis:
Dante siente miedo del viaje que le espera y pregunta a su maestro si es digno de tal empresa. Virgilio le contesta que Beatriz lo envió para rescatarlo, así que nada debe temer porque un alma bienaventurada lo protege.

|
Si este artículo te ha sido útil en tus estudios, recuerda que se te ha ofrecido gratuitamente. Apoya a su autor haciendo clic en el siguiente enlace:
Vota por este blog en la categoría educación. Una vez realizado tu voto deberás confirmarlo. Para eso, te llegará un correo con un enlace donde debes hacer clic. Eso es todo.
Recuerda que aunque el concurso es sobre blogs peruanos, cualquiera puede dar su voto, sea del país que sea.
Ten en cuenta que este trabajo no le ha tomado horas a su autor, sino meses. Él solo te pide un minuto de tu tiempo para que pueda seguir trabajando.
|
| << Canto I |
Índice | Canto III >> |
Infierno
Canto I
Iba llegando la noche cuando empezamos nuestro viaje. Como no me sentía seguro de mis fuerzas, y tenía dudas sobre lo que sucedería, pregunté:
—Poeta, ¿es mi virtud bastante fuerte para esta empresa? Tú dices que Eneas se trasladó al mundo enterno; lo que es justo pues él fue elegido para fundar Roma y su imperio, donde ahora tiene su sede la Iglesia. También viajó San Pablo para recibir la inspiración de la fe. Pero yo no soy Eneas ni Pablo; no creo ser digno de esta empresa.
“—Tu ánimo está lleno de temor —respondió Virgilio— el cual muchas veces aparta al hombre de las nobles empresas. Para que desheches el miedo te contaré por qué estoy aquí. Estaba yo en el Limbo cuando una joven y bella bienaventurada, apareció y con dulce acento me dijo: “¡Noble Virgilio, mi desafortunado amigo se encuentra perdido en una selva y temo no estar a tiempo para ayudarlo. Te ruego que vayas y lo auxilies pues yo debo volver al cielo. Mi nombre es Beatriz, el amor me inspira a hablar y guio mis pasos hasta aquí.
“—Empiezo a obedecer tu mandato —le respondí— y no tienes necesidad de decirme más. Pero, ¿cómo es que no temes bajar hasta el Limbo?
“—Solo debe temerse aquello que puede causar daño. Dios me ha dado la gracia de no ser afectada por el fuego ni por la miseria del lugar.

“Cuando término de hablar tenía los ojos arrasados en lágrimas. Entonces partí a prisa y aquí me tienes, conforme a su voluntad. Ahora dime, ¿por qué te dejas abatir por el miedo cuando un alma bienaventurada cuida de ti?”
Sentí que mi corazón adquiría valor y que a nada temía.
—¡Qué piadosa aquella que me socorrió y qué benévolo tu que la obedeciste a prisa! Marchemos, que he perdido el temor y deseo ir contigo.
Entonces entramos por un camino sombrío e impracticable.
|
Si este artículo te ha sido útil en tus estudios, recuerda que se te ha ofrecido gratuitamente. Apoya a su autor haciendo clic en el siguiente enlace:
Vota por este blog en la categoría educación. Una vez realizado tu voto deberás confirmarlo. Para eso, te llegará un correo con un enlace donde debes hacer clic. Eso es todo.
Recuerda que aunque el concurso es sobre blogs peruanos, cualquiera puede dar su voto, sea del país que sea.
Ten en cuenta que este trabajo no le ha tomado horas a su autor, sino meses. Él solo te pide un minuto de tu tiempo para que pueda seguir trabajando.
|
| << Canto I |
Índice | Canto III >> |









Gracias, Alvaro!!!
el comentario me sirvio pero quisiera q mostra mas imagenes para poder entender mejor tambien quiesirea q especiicaran mas y redactaran mas pporq no lo entendi ,muy bn
gracias
basandonos en este canto, Beatriz es su alma bieaventurada?
Alvaro me ayudaste mucho con mi Tarea, gracias