Sinopsis:
Al amanecer los Cabreros, don Quijote y Sancho parten para llegar al entierro de Grisóstomo. En el camino se encuentran con unos viajeros y uno de ellos, llamado Vivaldo, sostiene una entretenida conversación con don Quijote acerca de las órdenes de caballería. En eso llegan al entierro y Ambrosio, amigo del difunto, presenta a Grisóstomo a los recién llegados y dice que los papeles que escribió en vida por Marcela, serán echados al fuego. Vivaldo, logra hacerse con unos cuantos escritos y recibe el permiso de leerlos.

| << Capítulo anterior | Índice | Capítulo siguiente >> |
CAPÍTULO XIII
Donde se da fin al cuento de la pastora Marcela con otros sucesos
Apenas amaneció, los cabreros avisaron a don Quijote que salían al entierro de Grisóstomo y él mandó a Sancho ensillar y enalbardar y partieron. No habían andado mucho cuando se toparon con seis pastores con dos hombres de a caballo bastante elegantes y tres críados de a pie. Cuando los saludaron, supieron que también iban al entierro y empezaron a camina juntos. Uno de los de a caballo, llamado Vivaldo, le peguntó a don Quijote por qué iba armado de esa manera.
—Mi profesión no me pemite andar de oto modo —respondió don Quijote—. El reposo se hizo para los blandos, pero el trabajo y las armas se hicieron para los caballeros andantes.
Apenas dijo eso, todos comprendieron que estaba loco. Mas Vivaldo le siguió la corriente.
—¿Qué son los caballeros andantes? —preguntó.
—¿Acaso ustedes no han leído —respondió don Quijote— las historias de Inglaterra sobre las hazañas del rey Arturo, quien no murió sino que se convirtió en cuervo y con el tiempo volverá a reinar? En ese tiempo fue constituida la orden de los caballeros de la Tabla Redonda. Y desde entonces, de mano en mano fue extendiéndose por muchas partes del mundo y en ella fueron conocidos por sus hechos el valiente Amadís de Gaula con todos sus hijos y nietos, y el valeroso Felixmarte de Hircania, el nunca alabado como se debe Tirante el Blanco y el invencible Belianís de Grecia. Esa es la orden de la caballería andante, y como la profesaban esos caballeros la profeso yo. Y me voy por los despoblados buscando defender a los necesitados con la fuerza de mi brazo.
—Creo, señor caballero —continuó Vivaldo— que esa profesión es de las más sacrificadas que hay y que supera incluso a la de los frailes.
—Es sacrificada —respondió don Quijote—, pero necesaria. Los frailes piden al cielo el bien de la tierra y nosotros, los caballeros, hacemos posible lo que ellos piden. No quiero decir que no sea dura la labor de los religisoso encerrados en monasterios. Pero el trabajo de los caballeros es sin duda más esforzado.
—Creo lo mismo —replicó el caminante— pero algo que me aprece mal en los caballeros es que cuando están a punto de enfrentarse a un gran peligro, en vez de encomendarse a Dios como es debido, se encomiendan a sus damas.
—Señor —respondió don Quijote—, no puede ser de otra manera. Todo caballero está obligado a encomendarse a su dama así nadie lo escuche. Y esto no significa que no se encomiende a Dios, que tiempo tiene para hacerlo mientras se desarrrolla la contienda.
—Sin embargo —replicó Vivaldo— he leído que a veces dos caballeros se encuentran, cruzan unas palabras, se les enciende la cólera y se atacan de un momento a otro. No veo como, el caballero que queda muerto en ese lance haya tenido tiempo de encomendarse a Dios en tan pocos segundos. Creo que el poco tiempo que utilizó para encomendarse a su dama debió usarlo para encomendarse a Dios, más aun porque creo que no todos los caballeros están enamorados de una dama.
—Eso no puede ser —contestó don Quijote—. No puede existir caballero sin dama. Y si hubiera alguno que no sea enamorado no se le tendría por caballero sino por bastardo. Es tan propio a un caballero tener una dama como al cielo tener estrellas.
—Entonces, si todo caballero tiene una dama —dijo el caminante—, puedo concluir en que usted, como caballero que es, tiene una de la que está enamorado. Le suplico en nombre de todos que nos hable acerca de ella.
—Su nombre es Dulcinea, su patria, el Toboso, un lugar de la Mancha. Por lo menos ha de ser princesa pues es reina y señora mía. Su belleza es sobrehumana pues en ella se vuelven reales todos los atributos ideales de hermosura que los poetas dan a sus damas.
—Pero quisiéramos saber su linaje.
—Ella no es de los Curcios ni los Gayos ni Cipiones. Tampoco de los Moncadas, Rebellas o Villanovas. Ella es de los Toboso de la Mancha. Su linaje es moderno, pero viene de las más ilustres familias por siglos.
—Pues yo nunca he oído hablar del linaje de los Toboso de la Mancha.
—¿Nunca? ¡Imposible que no lo haya oído! —replicó don Quijote.
En esas conversaciones iban cuando vieron unos veinte pastores, de los que seis llevaban unas andas cubiertas de flores.
—Ellos traen el cuerpo de Grisóstomo —dijo un cabrero
Se dieron prisa todos en alcanzarlos y cuando llegaron, ya los pastores estaban cavando la sepultura. Se saludaron cortésmente y don Quijote, y los que con él venían, miraron las andas y vieron en el cadáver de un hombre que, aunque muerto, se veía hermoso. Alrededor de él se veían libros y papeles.
Ambrosio, amigo del difunto y quien estaba a cargo del entierro, se dirigió a todos:
—Este es el cuerpo de Grisóstomo, quien en vida fue único en ingenio, extremo en gentileza, magnífico si tasa. Primero en todo lo bueno y también en todo lo desafortunado. Quiso bien y fue aborrecido; alcanzó la muerte por una pastora a la que él pretendía eternizar en estos libros y papeles que escribió y me ordenó echar al fuego.
—No es correcto que se cumpla la voluntad de quien ordena algo descabellado —dijo Vivaldo—. Señor Ambrosio, si su amigo va a ser enterrado, no eche en el olvido sus papeles. Antes que sirvan de ejemplo para que otros se aparten y huyan de Marcela. En nombre de todos te ruego que me dejes de llevar alguno de sus escritos.
Y sin esperara respuesta y tomó los que más cerca de él estaban.
—Quédese con los que ha tomado —dijo Ambrosio— pero el resto de los papeles irá sin remedio al fuego.
Vivaldo abrió el primer papel y vio que llevaba por título Canción desesperada. Ambrosio dijo que era lo último escrito por Grisóstomo y que lo lea para que todos conozcan su desventura.
Álvaro Felipe
| << Capítulo anterior | Índice | Capítulo siguiente >> |








pongan el resumen de los capitulos siquientes porfavoor!
que buen resumen
gracias!
ojala
sigas haciendo otros capitulos
No tienes todo el analisis literario de este capitulo el 13 de la primera parte
Álvaro Felipe Dice: Este es el resumen del capítulo 13 y está completo. No es un análisis literario, eso ya cada quien lo puede hacer con base en el resumen.
Estan muy buenos estos resumenes por favor preciso el 16! para cuando lo vas tener?
yo ya saque varios y estan muy bieb hechos
muchas gracias
HOLAAA…}
BUENO.. MUY LINDO…
TU RESUMEN…
ESTARIAA.. MUCHO
MUCHIZIMO
MAS BUENO SI
LOSS..
TERMINAS..
PORQUE.. QUEDO,, O QUEDAMOS LA MAYORIA
DE NOSOTROSS..
CON ESTA
INCOGNITA????
QUE PASO??….
BUENO…
OJALA..
TERMINES
SE QUEEE…
ESTO
LLEVA TIEMPO,,
Y HASTA AQUI..
TE
DIGO
GRAZHIAS..
BESO..
NOELIA
RITA
VALDVIEZO
Álvaro Felipe Dice: Lo terminaré, no comienzo las cosas para dejarlas a medias. Lo que sucede es que cambie de empleo y el tiempo libre se me redujo atrozmente de un momento a otro.
Y ya que estamos en plan de solicitar cosas, ¿podrías escribir bien el castellano la próxima vez que hagas un comentario? Sé que no es mucho pedir, tú puedes.
Besos de regreso.
Me parece bueno el resumen, pero podrías añadir el pequeño detalle en “[...] uno de ellos, llamado Vivaldo, sostiene una entretenida conversación con don Quijote acerca de las órdenes de caballería.” diciendo que la conversación está dedicada a la mera entretención de Vivaldo burlándose de las actitudes caballerescas de los caballeros andantes. No se me ocurre algo simple para ampliarlo, pero está muy bien hecho.
Suerte con todo. La verdad esperaba un análisis literario en cuál apoyarme para mi propio análisis, pero viendo que tenías comentarios, decidí participar. Tu capacidad de síntesis es muy buena. La reconstrucción del capítulo en español moderno y sin tanto desvarío es agradable a la lectura, además de simplificar muchos diálogos largos. Muy adecuado para una versión ‘juvenil’ o ‘recién iniciados en la lectura’, que normalmente no se atreven a leer una obra tan grande.
Muy buen trabajo. Y gracias por subirlo aquí.
Jaa na !!
Muiy buenos los resumenes. Es una pena que no hayas avanzado mas en los mismos. Necesitaria algo sobre el capitulo XXII, 22, de la primera parte. La relacion de Don Quijote con Gines de Pasamonte. Gracias.
muchisimas gracias por los resumenes, son muy fáciles de entender y entretenidos. ojalá pudieses seguir con los capítulos, aunque yo los necesito para mañana jaja pero bueno, no importa. muchisimas gracias por los que relataste.
besos
Bueno comento para felicitarte por la iniciativa y para animarte a que sigas ya que me parece excelente lo que llevas hecho… y.. creo que los que critican es que no han visto ni siquiera el título, porque… ¿soy yo o dice RESUMEN?
Jaja en fin, gracias por esta ayuda.
Pingback: RUTAS PARALELAS « Don Quijote de la cancha
LO AMO!