Los mejores poemas de amor – ¡Feliz San Valentín!

Eros y Psique, el amor y la razón. Desde el tiempo de los griegos se ha notado que el amor entre ambos es imposible

Esta es una selección completamente libre de los mejores (a mi gusto personal). Disfrúetenlos:

1. Muchas veces preferimos fingir, preferimos ocultar lo que sentimos para no ser vulnerables. Pero no siempre es lo mejor. Una joya de Gustavo Adolfo Bécquer:

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Como en un libro abierto
leo de tus pupilas el fondo
¿a qué fingir el labio
risas que se desmienten en los ojos?

¡Llora! No te avuergüences
de confesar que me has querido un poco
¡Llora! Nadie nos mira.
ya ves: yo soy un hombre… ¡y también lloro!


2. Cuando un amor acaba, todo parece envuelto en sombras, los momentos vividos, los abrazos, los besos, los lugares que se compartieron parecen fantasmas envueltos en un mal sueño. Otra maravilla de Bécquer, para cuando una relación acaba pero las sombras del amor siguen vivas y se mueven alrededor como fantasmas:

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¿No has sentido en la noche,
cuando reina la sombra,
una voz apagada que canta
y una inmensa tristeza que llora?

¿No sentiste en tu oído de virgen
las silentes y trágicas notas
que mis dedos de muerto arrancaban
a la lira rota?

¿No sentiste una lágrima mía
deslizarse en tu boca?
¿Ni sentiste mi mano de nieve
estrechar a la tuya de rosa?

¿No viste entre sueños
por el aire vagar una sombra,
ni sintieron tus labios un beso
que estalló misterioso en la alcoba?

Pues yo juro por ti vida mía,
que te vi entre mis brazos, miedosa,
que sentí tu aliento de jazmín y nardo,
y tu boca pegada a mi boca.


3. El amor no debe ser cursi, ser cursi rebaja lo sublime del amor y lo vuelve una telenovela barata. El amor está en el desayuno, en pasear y comer helados, en compartir una sonrisa y subirse a un juego de feria; no en palabras rebuscadas para jugar al poeta. Acá Pedro Salinas demostrando que se puede hacer una obra maestra sin tanto floro y aún así estremecernos el alma:

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¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
«¡si me llamaras, sí, si me llamaras!»
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: «No te vayas».


4. Neruda y su bellísimo poema 15. Porque me gustas cuando callas, porque puedo contemplarte:

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Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


5. Un poema mío. Porque uno tiende a idolatrar a quien ama, y a jurarse que todo lo daría por estar un poco más cerca:

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Si te encontrara despierta,
lúcida,
vestida de ilusiones,
adornada de sonrisas,
viviría.

Si fueras tan real como yo,
si así como yo
entendieras más allá de las palabras
y los gestos,
podría ser al fin.

Si pudiera estrechar tus caderas,
tus manos de niña
y besar tu frente
(en un diluvio de éxtasis)
serías mi diosa.

Sueño inalcanzable, color de mis angustias,
cantar de mis cantares,
niña linda y volátil.

Sueño inalcanzable.


Todos los me quedo en casa. Creo que en casa es donde se pasa mejor. Pero quienes quieran salir y celebrar la fecha, disfruten y guarden celosamente el secreto XD.

Álvaro Felipe
afelipech@gmail.com

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