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El acceso a la cultura es un derecho innegable e incuestionable. De ahí que deban existir colegios, institutos e universidades públicas. Pero, ¿qué sucede cuando en nombre de ese derecho se comete un delito tan grave como reproducir artesanalmente libros reconocidos y venderlos a precios muy inferiores al del lbro original?

Llegó enero (con minúscula, los meses del año no se escriben en mayúsculas) y muchos (muchos, muchos) profesores, como yo, están atareados con la búsqueda de una plaza laboral para el 2009. Y puesto que me he cruzado con muchos colegas y amigos (titulados y todo) que no tienen idea de como redactar un currículum, decidí dar algunas orientaciones para pulir ese expediente que nos puede abrir las puertas correctas si sabemos como presentarlo.
Como lo comenté cuando escribí el mito anterior, el asunto de la tilde me viene incomodando año tras año sin darme tregua. ¿Y en que consiste el mito de hoy? Pues es el siguiente (con su corolario):
Todas las palabras tienen acento pero no todas llevan tilde.
Corolario: La rayita inclinada se llama tilde, decirle acento es un error.
Bueno, como queda claro en el título, hay algo de equivocado en las afirmaciones anteriores; si no, no serían mitos, ¿no creen?

El mito del lenguaje del que hablaré hoy (uno de los más me enojan, junto con el el de la tilde, por cierto) es este:
Las letras del alfabeto español son 27. Antes eran 29, pero la ch y la ll se eliminaron por decisión de la Real Academia.
Empiezo con lo obvio: lo anterior es falso, las letras del alfabeto son 29, la che y la elle nunca fueron eliminadas. Paso a explicar y a argumentar:
Las letras en español son 29 (añado junto a ellas su nombres o nombres):

Hace unas semanas la "profesora" Camelia Grieve discutió conmigo porque, con mucha, e injustificada, presunción, cuestionó mi didáctica en clase y desvaloró mi calidad como docente. Días después me enteré por algunos alumnos que la mencionada profesora va al aula de mal carácter, no despierta el menor interés por la clase y (lo horrendo del tema) tiene la costumbre de expulsar alumnos del salón por pequeñeces (pedir prestado un lapicero, murmurar uno con el otro, no estar cien por ciento concentrados en lo que la señora habla, entre otros caprichos).

Hace un par de días me llegó un comentario al blog que coincidía con mi forma de pensar. El comentario añadía un enlace al blog del autor así que, como hago siempre, le devolví la visita. El blog en cuestión era (no sé si oficial o no) de la SUTEP (Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú) de Barranca.

Este es un mito aplicado generalmente a las mujeres, aunque nunca faltan algunos hombres ofendidos.
—Que lindo está tu pelo, Carla.
—¿Pelo?, ¿qué te pasa?, pelo solo tienen los animales.
—Pero, solo dije que tu pelo está lindo.
—¡Y lo dices de nuevo! ¿Acaso crees que soy un perro para tener pelo? Las personas tenemos cabello, entiende bien, ca-be-llo. Aprende a hablar, ¡adiós!

Durante la segunda mitad del 2007 trabajé en el colegio María de los Ángeles, un día, en el salón de 4to A, dije que tilde y acento son equivalentes y si se opta por decir casi siempre tilde es por evitar la confusión; pero si quisieran podrían decir: "grúa lleva tilde en la u" o "grúa lleva acento en la u" refiriéndose, en ambos casos, a la rayita inclinada sobre la vocal mencionada.


