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Navegando por VodPod he encontrado una serie de tres videos muy interesantes sobre el origen del teatro y la tragedia griega. Son dibujos animados con una voz de narrador, así que incluso los chicos pequeños no tendrán dificultad en comprenderlos.
Gracias al usuario Promonytos74 por subir los videos.

Este artículo llega un poco tarde puesto que las clases ya comenzaron y la mayoría (ojalá que todos) los padres ya tienen a sus hijos estudiando en algún centro educativo. Debí escribirlo antes pero me ganaron las programaciones curriculares, los silabos, las unidades didácticas y todas esas cosas locas que debemos saber los profesores.
Sin embargo, escoger el colegio adecuado para sus hijos no termina en el momento en el que matriculan a sus niños, sino que el proceso continúa constantemente. Y cuando digo que el proceso continua no me refiero a que cambien a sus hijos de colegio a cada bimestre, sino que con elegir la escuela y tramitar la matrícula no acaba lo que debemos exigirle al colegio. Es más, recién comienza.
1. El mayor error de los padres es creer que es el colegio quien debe encargarse de entregarles unos niños (o adolescentes) modelos y desquitarse con el colegio todo lo que como padres no pudieron lograr. Padres: el colegio no es la casa, sus errores como padres no se los pueden achacar a la escuela.
De muchos es sabido que los colegios y academias preuniversitarios han ensuciado la educación del país convirtiéndola en una mina de oro en la que ganar más dinero era crucial antes que los objetivos reales de la educación.
Estos lugares crearon un mito (no del lenguaje, sino de la educación) que consistía en que la mejor educación no se mide en el desempeño y los logros de un alumno con su realidad (escribir un ensayo, crear propuestas para mejorar su ciudad, inventar algo en una feria de ciencias, etc, etc.) sino en concursos y exámenes de admisión. Si un alumno ingresaba en alguno de los primeros puestos a una universidad o conseguía una buena posición en un concurso, su colegio (o academia) le tomaba fotos, lo ponían en carteles gigantescos y se llenaban la boca diciendo que eso era educación. Por si eso fuera poco, en las aulas mentalizan a los muchachos para que crean que quien postula a carreras cuya admisión no es dificil son idiotas o retrasados. ¡Cuantas personas que conozco postularon a ingeniería o medicina solo por temor a que los llamen idiotas! (temor generado por los profesores) ¿Eso es educación?, ¿atemorizar a los alumnos y reprimirlos para que no sigan su vocación sino que jueguen al concurso por el primer puesto? Obviamente eso es solo buscar los intereses de la academia (o colegio) y jamás el beneficio educativo del estudiante.

Me entero que un proyecto que nació en el distrito chalaco de Carmen de la Legua esta semana se vio concretado pues al fin todo el distrito posee cobertura wifi. La decisión del alcalde es esperanzadora pues más allá del tema tecnológico (del que soy un férreo defensor) está el tema de la mentalidad de la gente que ve la Internet como algo útil pero prescindible.
¿Alguien sabe cuántas religiones existen en el mundo?, ¿alguien que levante la mano?, ¿alguien?

Desde los años 90 empezaron a proliferar, a reproducirse incesantemente en Lima (desconozco la realidad en el interior del país) los colegios preuniversitarios. Estos colegios vendían una educación de calidad que suplía las carencias de la enseñanza pública (de los colegios nacionales). Su objetivo prioritario (en muchos casos el único objetivo) era conseguir el ingreso de sus alumnos a los exámenes de admisión de las universidades conocidas (principalmente San Marcos y UNI).
Este es un tip bastante rápido. Si queremos saber el significado de cierta palabra, o cerciorarnos de si la estamos escribiendo bien o no hay una manera rápida de hacerlo mientras estamos navegando por internet.
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