Enviado por alvaro en 13 de Abril de 2011
Cada cierto tiempo, a uno de esos tipos que ven a las academias no como un apoyo a mejorar la baja calidad de educación (aunque es el cuento que les repiten a padres y adolescentes) sino como a la gallina de los huevos de oro (que si pudieran la destriparían de una vez) se le ocurre una idea que raya entre el ridículo y la estupidez más simiesca.
Hace unos días, visitando a un cliente, pasé por el callejón que está frente al puente de la UNI, alrededor del cual, entre puestos de comida, de fotocopias, librerías y demás funcionan tres academias (e, increíblemente, un colegio). A saber: Pitágoras, Saco Oliveros y Alfa. Pero no voy a hablar de las condiciones de hacinamiento o de las nulas vías de escape o de los evidentes arreglos por debajo de la mesa que debieron haber para que Defensa Civil los deje operar, sino algo que ni yo mismo (con lo crítico que soy hacia estos lugares) habría esperado.
Enviado por alvaro en 15 de Diciembre de 2010
Una vez dictaba una pequeña charla a un grupo de profesores en un colegio privado. Les explicaba cómo los cambios del mundo son tan veloces que generaciones consecutivas parecen estar distanciadas por siglos; y como el internet y las TIC son los protagonistas abanderados de esta revolución. En eso toque un punto tabú: los celulares.
"Hablamos, muchas veces para parecer innovadores más que por una creencia real y auténtica, de las TIC y nos olvidamos que los teléfonos celulares forman parte de estas tecnologías que tanto luchamos por incluir en el proceso educativo. Nos llenamos la boca hablando de las TIC pero corremos como posesos a arrebatarle el celular a un alumno apenas lo asoma a la vista. ¿Estamos siendo coherentes?, ¿qué medidas debemos adoptar, como maestros y como escuela, en estas situaciones?"
Enviado por alvaro en 6 de Septiembre de 2010
Nuestro amigo, Pablo Valencia, me envío hace un buen tiempo un enlace a un artículo suyo sobre la academia Aduni. Debo decir que lo leí al instante y al terminar tenía claro que merecía, como mínimo, el rebote por acá. Sin embargo, estos días he andado con el mundo de cabeza y recién puedo darme un tiempo para hacerle justicia.
Yo pasé por Aduni allá por el año 1997 (sí, me estoy haciendo viejo, ya lo sé). Estuve un par de meses antes en un curso para escolares, pero el ciclo fue cerrado por falta de alumnado. Así que volví luego de acabar mi secundaria y estuve allí un semestre. Bueno, no exactamente en Aduni, sino en la academia César Vallejo, que prepara estudiantes para el examen de la UNI (creo que ya he comentado que de muchacho quería ser ingeniero electrónico). Y no duré mucho porque, como la novia a punto de casarse con el hombre adinerado que no ama y se debate entre fugarse con el misio y arrancado que la tiene loca, yo dudaba todos los días si continuar con mi aventura electrónica o lanzarme a la piscina vacía de la literatura. Pero esa es otra historia, el caso es que tuve una corta temporada en Aduni.
Enviado por alvaro en 18 de Marzo de 2010
Ensayaré un guion mismo Misión Imposible:
Un laboratorio multinacional crea una nueva enfermedad para la cual también tienen creada la cura. Puesto que solo ellos tienen la cura, su preocupación es expandir la enfermedad para que mucha gente requiera el remedio y solo ellos puedan venderlo y así sus ingresos sean gigantescos.
¿Y a que viene esto?
Enviado por alvaro en 11 de Octubre de 2009
Enviado por alvaro en 5 de Septiembre de 2009
Han pasado cuatro años desde que me introduje en la aventura tecnológica buscando, en un inicio, una nueva vía de comunicación con mis estudiantes y que con el tiempo me llevó a comprender que la base de la educación actual debe estar en la tecnología.
Vamos a poner situaciones muy claras y breves:
- El alumno XY se enferma y no puede asistir a clases durante una semana. Para la semana siguiente tendrá que ponerse al día en sus cuadernos y sus tareas tal como lo hacía yo y tal como lo hacían mis padres. ¿Es que en cincuenta años el mundo no ha evolucionado?, o quizás quienes ni han evolucionado son las escuelas.
- El profesor AB quiere dejar un material adicional a sus alumnos para que refuercen lo aprendido en clase. Digamos que es material audiovisual que la escuela no puede fotocopiar.
- El padre de familia MN quiere saber el avance académico de su hijo, pero sus obligaciones le hacen imposible visitar la escuela en el horario de atención, al menos con la frecuencia que él espera.
- Durante las vacaciones (como sucedió en el Perú por el tema de la gripe AH1N1) la escuela se ve obligada a hacer cambios en su estructura académica (nuevos cursos, nuevos cronogramas, nueva estructura curricular, nuevas modalidades de admisión, nueva infraestructura, etc., etc.) pero no tiene a sus clientes para informarles puesto que ellos están en vacaciones.
Enviado por alvaro en 14 de Agosto de 2009
El examen de admisión a la UNI tiene la fama de ser el más difícil del país y no es una fama inmerecida pues hay que ser medio antisocial para ingresar ahí (va con buena onda por si acaso, mis respetos para la UNI, a la que quise postular cuando era jovencito pero me ganó mi vocación de escritor). El asunto es que hoy llegaba a trabajar y el tráfico era insoportable y no por el examen sino por las barras enviadas por las academias a obstaculizar el tránsito y a gritar como bobos.
Enviado por alvaro en 6 de Marzo de 2009
Este artículo llega un poco tarde puesto que las clases ya comenzaron y la mayoría (ojalá que todos) los padres ya tienen a sus hijos estudiando en algún centro educativo. Debí escribirlo antes pero me ganaron las programaciones curriculares, los silabos, las unidades didácticas y todas esas cosas locas que debemos saber los profesores.
Sin embargo, escoger el colegio adecuado para sus hijos no termina en el momento en el que matriculan a sus niños, sino que el proceso continúa constantemente. Y cuando digo que el proceso continua no me refiero a que cambien a sus hijos de colegio a cada bimestre, sino que con elegir la escuela y tramitar la matrícula no acaba lo que debemos exigirle al colegio. Es más, recién comienza.
1. El mayor error de los padres es creer que es el colegio quien debe encargarse de entregarles unos niños (o adolescentes) modelos y desquitarse con el colegio todo lo que como padres no pudieron lograr. Padres: el colegio no es la casa, sus errores como padres no se los pueden achacar a la escuela.
Enviado por alvaro en 13 de Enero de 2009
Desde los años 90 empezaron a proliferar, a reproducirse incesantemente en Lima (desconozco la realidad en el interior del país) los colegios preuniversitarios. Estos colegios vendían una educación de calidad que suplía las carencias de la enseñanza pública (de los colegios nacionales). Su objetivo prioritario (en muchos casos el único objetivo) era conseguir el ingreso de sus alumnos a los exámenes de admisión de las universidades conocidas (principalmente San Marcos y UNI).
Enviado por alvaro en 6 de Enero de 2009
El acceso a la cultura es un derecho innegable e incuestionable. De ahí que deban existir colegios, institutos e universidades públicas. Pero, ¿qué sucede cuando en nombre de ese derecho se comete un delito tan grave como reproducir artesanalmente libros reconocidos y venderlos a precios muy inferiores al del lbro original?
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