Primeras impresiones con Karmic Koala
Anoche terminé de descargar e instalar Ubuntu 9.10 Karmic Koala en mi netbook y mis esperanzas eran las siguientes:
- Reconocimiento total de la tarjeta gráfica para correr compiz sin trabas.
- Reconocimiento total de la tarjeta inalámbrica para que no se corte la señal costantemente a más de cinco metros del punto de acceso.
- Velocidad del sistema para olvidar los odiosos bloqueos de Jaunty.
- Firefox 3.5
- Que me reconozca todas las teclas de función
- Todo esto aparte, claro está, de las novedades que vienen con cada nueva versión.
Sin embargo, luego de instalar, tengo más decepciones que alegrías. No sé si es mi hardware o es que Ubuntu se está volviendo otro Windows en lo inestable, lento y farfullero. No lo sé. Las desgracias que me encuentro a la llegada del koala:
- Error grave del núcleo. Increíble pero cierto. Ni bien instalado me sale este error y cuando quiero reportarlo me sale un mensaje diciendo que no puedo reportar mi problema porque no tengo mi paquete de Ubuntu no es original ¡WTF!
- No se conecta via wifi, tuve que quitarle la protección a mi red inalámbrica (conservando el bloqueado de MAC) para que recién se pueda conectar, porque la contraseña me la pedía 100 veces y las cien veces no se conectaba.
- Una vez conectado via wifi sigue perdiendo la señal a más de cinco metros cuando en la misma máquina y con Windows a esa distancia me detecta la señal como excelente.
- Cuando aparece el GDM y durante el inicio de sesión, el brillo de la pantalla (que se controla con Fn+F5) sube y baja continuamente haciendo que la pantalla brille y se oscurezca en unos parpadeos continuos. Un verdadero asco, siento como si estuviera usando una beta, o peor aún, una alpha.



